agosto 12, 2022 3 lectura mínima

La alimentación es uno de los aspectos que más influyen en nuestra salud y para nuestros compañeros felinos es exactamente lo mismo. Tradicionalmente se había alimentado a los animales con restos de comida humana y, poco a poco, a medida que nuestros restos se hacían menos básicos y difíciles de compartir, se fueron introduciendo los piensos.

Alimentos procesados

Este cambio hacia la comida ultraprocesada ha afectado negativamente a la salud de nuestros animales. Por un lado, como probablemente ya sabrás, es muy debatible el origen de la materia prima de la mayoría de los piensos con ingredientes animales. En muchos casos, estos ingredientes provienen de fuentes poco saludables, o son simplemente poco o nada nutritivos. Suelen ser subproductos no aptos para el consumo humano.

Patologías más frecuentes

Afortunadamente, hoy en día se presta mucha más atención a las consecuencias de la alimentación de los animales que viven con nosotros. Por otro lado, cada vez se encuentran más patologías en las consultas de los veterinarios que parece claro que vienen determinadas por o están directamente relacionadas con la alimentación.

Entre ellas, las más comunes son:

    1. Obesidad. Más o menos la mitad de los gatos caseros en los países occidentales sufren de obesidad; hay varios estudios realizados en países como EEUU que indican cifras cercanas al 60%. La obesidad aumenta la probabilidad de tener cáncer, artritis o diabetes y por eso es importante que prestemos atención a la cantidad de calorías y de grasa que contiene el pienso o alimento que les damos. Como regla general, con ayuda de un veterinario y de una dieta equilibrada pero hipocalórica, se les puede devolver a su peso óptimo.
    2. Alergias. Si tu gato tiene alguna alergia, hay una probabilidad relativamente alta de que sea debido a la dieta. Normalmente, las alergias alimentarias se manifiestan como dermatitis, picores o pérdida de pelo. En esos casos hay que acudir al veterinario para que evalúe la dieta que sigue normalmente y ver si contiene alguno de los alérgenos más importantes para los felinos: ternera, pescado, pollo, trigo, maíz, lácteos y cordero (por este orden) . En función del consejo del veterinario se pueden probar dietas excluyendo alguno o varios de estos productos hasta que se dé con el que está causando la reacción alérgica.
    3. Pancreatitis. La pancreatitis es una inflamación del páncreas que hace que aumente el flujo de enzimas en la zona abdominal, para favorecer la descomposición de grasas y proteínas en otros lugares del cuerpo. La pancreatitis se suele producir a consecuencia de un contenido elevado en grasa en la dieta del animal. Si tu gato tiene pancreatitis lo mejor es, con el consejo de tu veterinario, pasar a dietas bajas en grasa y que sean fácilmente digeribles.
    4. Enfermedades del tracto urinario. Este tipo de enfermedades puede producir problemas de retención de orina, dolor y sangre en la orina, entre otros. Son muy frecuentes en gatos y se pueden producir por muchos motivos como estrés al incorporar una nueva mascota, cambio de hábitos, una nueva casa… Tras la consulta con el veterinario, lo ideal es aumentar el consumo de líquidos, favoreciendo dietas basadas en comida húmeda en lugar de piensos.
    5. Cardiopatías. Es frecuente encontrar cardiopatías originadas por la alimentación, especialmente si la dieta es alta en sal, que aumenta la retención de líquidos y la presión sanguínea en nuestros gatos.
    6. Diarrea. La diarrea felina es frecuente y puede ser de dos tipos: del intestino grueso o del intestino delgado. La del intestino delgado produce mucha cantidad de heces blandas pero solo unas pocas veces al día. La del intestino grueso (colon) provoca pequeñas cantidades de heces acuosas muchas veces a lo largo del día. Para esta última se recomiendan dietas ricas en fibras, tanto solubles como no. Para la del intestino delgado se recomiendan dietas pobres en grasas y de fácil digestión.
    7. Problemas inmunológicos. Una dieta pobre en nutrientes de forma sostenida irá poco a poco debilitando el sistema inmune del gato. Es importante que si el gato está comiendo dietas que no sean completas, hagas chequeos con el veterinario de manera regular.


    La dieta vegana

    La alimentación vegana, siempre y cuando sea completa, le aporta a tu gato todos los nutrientes que necesita para tener una salud cuidada y equilibrada, con la ventaja de que elimina los principales causantes de alergias alimentarias en felinos, suelen ser bajas en sal, grasas y calorias y sus ingredientes provienen de fuentes saludables e identificables.

    Como siempre, te recomendamos que, si estas preocupada por la salud de tu compañero, acudas en primer lugar a tu veterinario de cabecera.


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