enero 13, 2023 3 lectura mínima

Los perros que forman parte de nuestra familia, especialmente los que viven en ciudades y apartamentos sin acceso fácil al exterior, llevan una vida mucho más sedentaria que la de sus antepasados. Aunque hayan adaptado sus necesidades físicas a las condiciones de vida actuales, sus niveles normales de energía necesitan una vía de escape regular, en forma de ejercicio y otros estímulos. Una adecuada dosis de actividad física de forma habitual es imprescindible y tremendamente beneficiosa para su salud física y mental, además de para la tuya.

Tu perro avisa

Si notas alguna de estas señales, es posible que tu perro no esté haciendo tanto ejercicio como necesitaría:

1. Comportamiento destructivo.

Cuando tu perro no gasta su energía en actividades regulares, es posible que la canalice hacía la destrucción de objetos que sí tiene a su alcance, mordiendo y arañando. Esta actitud no solo es peligrosa para él, ingiriendo elementos dañinos por su tamaño o composición, sino que no es nada deseable para la familia en general. Aumentar el tiempo que pasa fuera de casa, caminando o, mejor aún, corriendo, seguro que ayuda.

2. Hiperactividad.

Tu peludo hace frecuentes carreras por la casa, juega constantemente y ni siquiera respeta el horario nocturno; es decir, muestra una gran cantidad de energía que necesita quemar. Unas buenas carreras por el parque y/o paseos más largos y frecuentes seguro que alivian esa excesiva actividad "de interior".

    3. Aumento de peso.

    Precisamente por ese sedentarismo del que hablábamos antes, una buena cantidad de perros están sufriendo problemas de peso y obesidad. Si has notado que tu peludo ha ganado unos cuantos kilos, sin haber variado sustancialmente la dieta, ahí tienes una llamada clara a aumentar su dosis de ejercicio. Además, consulta a tu veterinario para que pueda descartar que haya otros problemas de salud implicados y ayudarte a modificar la dieta, si fuera necesario. Una alimentación vegana suele ser más baja en grasas que una basada en carne y, junto con otros muchos beneficios, te ayudará a mantener a tu perro en un peso saludable.

      4. Apatía.

      Siempre y cuando no esté relacionado con otros problemas de salud, esto podrá decírtelo tu veterinario, un comportamiento apático y depresivo en tu perro puede haberse originado por la falta de actividad física y estímulos que el ejercicio procura. Prueba a llevar a tu perro a espacios de paseo y juegos con otros perros, donde pueda correr y socializar.

        5. Ladridos o lloros constantes.

        Esta es otra forma en la que nuestros perros llaman nuestra atención o tratan de gastar su energía sobrante. Una mayor actividad física seguro que consigue reducir el volumen y la duración de sus conversaciones.

          7. Baja forma física.

          La falta de ejercicio prolongada puede conllevar una falta de tono muscular o incluso rigidez en las articulaciones de tu perro, especialmente si es de edad avanzada. Para que vuelva a estar en forma haz un plan progresivo para aumentar su actividad física, alargando sus paseos, carreras y juegos en el exterior poco a poco. Un complemento a base de hierbas para promover una movilidad saludable también puede ayudar.

            Beneficios para todos

            Hacer ejercicio con tu peludo no solo es bueno para su salud física y mental, también lo es para ti y para fortalecer vuestra relación. Empieza de forma paulatina y ve aumentando la actividad. Cada perro es un individuo y, aunque el tamaño y la raza pueden ser buenos indicativos de cuánto ejercicio necesita, pronto encontrarás la pauta ideal para tu peludo.


            Dejar un comentario

            Los comentarios se aprobarán antes de mostrarse.